Ataques de:QUIERO VERTE
Ataques de:QUIERO VERTE
Ataques de:QUIERO VERTE
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un-escritor-dice:

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No te culpo a ti, no tienes porque sentir lo mismo.

Me culpo a mí, que aún espero que lo hagas.

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Mariposas negras (via ni-en-tus-mejores-suenos)
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"Un día creí que merecías mi amor, pero hoy me doy cuenta de que ni mí odio mereces."
(via virymm19)
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Me gustaría ser como un pez, porque dicen que los peces no tienen memoria, y si no te acuerdas de nada, puedes levantarte cada día y vivirlo como si fuera la primera vez, la primera canción, el primer beso, la primera película…
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"Perdón por aprender a quererte en tan poco tiempo, pero es que encajaste perfectamente con lo que nunca busqué, pero siempre necesité."
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Si vas a besarme que sepas, que sé a tabaco y tristeza, las voces de mi cabeza están gritando ”hazlo”.
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Esa chica es la explicacion de mis ojeras….
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ESE HIJO DE PUTA NO SE MERECE QUE TU LLORES…
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"Asta luue no podre publicaar"
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Alguien sabe donde hacer gif?
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spainonymous:

No hables con tu hija sobre su cuerpo, salvo para enseñarle cómo funciona. No le digas nada si ha perdido peso. No le digas nada si ha subido de peso. Si crees que el cuerpo de tu hija se ve genial, no lo digas. He aquí algunas cosas que puedes decirle en su lugar:"¡Te ves muy saludable!", es una muy buena opción.¿O qué tal: “Te ves muy fuerte”?. O: “Se nota que eres feliz eres: brillas”. Mejor aún: halaga algo en ella que no tenga nada que ver con su cuerpo.Tampoco hagas comentarios sobre el cuerpo de otras mujeres. No. Ni uno solo; ni positivo ni negativo. Enséñale a ser amable con los otros, pero también a ser amable consigo misma.No te atrevas a hablar sobre cuánto odias tu cuerpo frente a tu hija, o a hablar sobre tu nueva dieta. Mejor aún, no hagas dieta frente a tu hija. Compra comida saludable. Prepara comidas saludables. Pero no digas “por ahora no estoy comiendo carbohidratos”. Tu hija no debe de pensar que los carbohidratos son malos, porque sentir vergüenza por lo que comes solo se traduce en sentir vergüenza de ti misma.Anima a tu hija a correr porque eso la hace sentirse menos estresada. Anímala a subir montañas porque no hay ningún lugar mejor para explorar su espiritualidad que la cima del universo. Anímala a surfear, a escalar paredes o a andar en bicicleta de montaña porque la atemoriza, y eso a veces es algo bueno.Ayuda a tu hija a amar el fútbol, a remar o el hockey, porque los deportes hacen de ella una mejor líder y una mujer más segura de sí misma. Explícale que no importa qué edad tenga, nunca dejará de necesitar saber jugar bien en equipo. Nunca le hagas jugar o practicar un deporte que no adore por completo.Demuéstrale que las mujeres no necesitan de un hombre para mover muebles. Enséñale a cocinar. Herédale la receta de tu mamá de ese pastel de café de Navidad. Herédale tu amor por pasar tiempo al aire libre.Quizá tú y tu hija tengan muslos gruesos o una caja torácica ancha. Es fácil odiar estas partes del cuerpo tan lejos de la talla cero. No lo hagas. Dile a tu hija que, si quiere, con sus piernas puede correr un maratón, y que su tórax no es otra cosa que un buen estuche para cargar unos pulmones fuertes. Puede gritar, puede cantar y puede levantar el mundo, si quiere.*Recuérdale a tu hija que lo mejor que puede hacer con su cuerpo es usarlo para mover su hermosa alma.*(Texto de “Educación Montessori” -Vía Noe Alegre-Foto vía “STOP Gordofobia”)